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lunes, 12 de noviembre de 2012

Noviembre.

No me gustan los días grises. O sol espléndido o lluvia torrencial; o blanco o negro. Nada de dormirse en un término medio. Pero yo... yo me he dormido... el verano me cerró los ojos y el otoño acaba de despertarme. Como en un sueño, he rodado sin control sobre la hierba y ahora las manchas no salen. No recuerdo en qué momento decidí dejar de pensar, no recuerdo absolutamente nada. Y una voz en mi cabeza me repite todos los días:  estarás contenta, ¿no?  Yo, callada, recapacito y me doy cuenta de que no se puede estar peor.

He tocado fondo y me he dedicado a seguir cavando mi propia fosa. He gritado muy fuerte para no escucharme a mí misma pidiendo ayuda. He corrido en dirección contraria a lo que pedía el cuerpo. Me he sentado a mirar, como una espectadora más, la película de una vida que lleva mi nombre. Y ahora que todo está roto y sin brillo me despierto para arreglarlo y colocar cada cosa en su sitio.
Porque el en fondo, nunca me he ido.

I'm the hero fo this story.
I don't need to be saved.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Sigue ahí.

Un ángel se sentó en el borde de su cama aquella noche. Llovía.
- ¿Por qué lloras?
Porque ayer estabas, y hoy ya no estás.

Pasaron horas y no se dijeron ni una palabra. Simplemente se miraban a los ojos, en silencio, diciéndose con la mirada lo mucho que iban a echarse de menos. Miraban con aplomo las entradas del próximo concierto al que irían juntas...y recordaban el último en el que estuvieron. A eso de las 04:21 empezaron a hacerse preguntas sobre el futuro, si sería o no azul. Cerraron la puerta con pestillo y dejaron fuera a la tristeza para reírse a carcajadas el resto de la noche. ¿La muerte? ¿Qué es eso? Sólo cuando empezó a salir el sol por el horizonte se acordaron de ella. Era la hora de despedirse, la hora de descansar. Una solo dormiría unas horas...la otra para siempre. Se fundieron en un abrazo inmaterial, el abrazo más largo del mundo, el más sincero.

- Tengo que irme, pero prométeme que estarás bien. Nunca le des explicaciones a nadie, haz lo que creas que es lo correcto y por Dios: equivócate muchas veces, aprende. Disfruta. Ríe. Sueña. Vive.
+ Lo prometo.




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Nota: con todos mis respetos, este texto va dedicado a K. y en especial a todas aquellas personas que todavía la sentís cerca. Alba, te quiero muchísimo y solo quiero que estés bien. Gracias por darme la oportunidad de conocerla, era una gran persona. Ahora descansa en paz.